Ozonoterapia

Ozonoterapia en el Cáncer

El crecimiento desbordante de las células cancerosas conduce a una privación de 60% o más del oxigeno, durante un extenso periodo de tiempo.

Para sobrevivir, las células cambian su patrón metabólico de producción de energía de la vía aeróbica por el modo primitivo de la fermentación anaeróbica de la glucosa. Por esta vía la célula obtiene casi 20 veces menos energía en forma de ATP.

Los productos de desecho de la fermentación de la glucosa son monóxido de carbono y ácido láctico este ultimo produciendo un área de acidez. Los macrófagos y las células T reaccionan ante la señal de la acidez interpretándola como que ha ocurrido un daño que necesitas ser reparado.

Para lograr esto, estas células liberan algunos factores de crecimiento que estimulan a la célula cancerosa a replicarse.
Mientras más células se reproduzcan, habrá más acidez, más factor de crecimiento, más células cancerosas en un círculo vicioso que llevara hasta la muerte.

El fallo en el metabolismo del oxigeno conduce a las células tumorales a tener una producción deficiente de enzimas antioxidantes, dando lugar al establecimiento permanente de estrés oxidativo.

El tratamiento sistémico con ozono tiene varios puntos de acción en el complejo proceso tumoral, como son:

Sus posibilidades en la regulación del metabolismo del oxigeno restablece el aporte de oxigeno a nivel tisular y su metabolización así como muchas de las funciones metabólicas normales, entre ellas disminuyendo la acidosis láctica, activando al mismo tiempo las enzimas de la defensa antioxidante (Catalasa, Superóxido Dismutasa, Glutatión Peroxidasa).

El transitorio estrés oxidativo producido por esta terapia, es mortal para la célula cancerosa debido a lo débil que es su sistema de defensa antioxidante; por el contrario la célula normal no sufre daños ya que posee un sistema de enzimas antioxidantes protectoras de mayor eficiencia, por lo tanto, la acción del ozono es selectivo en este caso.

La actividad moduladora del sistema inmune apoya en el restablecimiento del sistema inmunológico el cual colabora en la eliminación de las células anormales y propicia el tratamiento quimioterapico que puede conjugarse con la ozonoterapia.

ESTRÉS OXIDATIVO

Un factor determinado en el proceso de envejecimiento es el Estrés Oxidativo. Normalmente existe un equilibrio entre la producción de radicales libres y los sistemas defensivos antioxidantes. Se denomina Estrés Oxidativo cuando hay un desbalance en este equilibrio a favor de mayor producción de radicales libres y menor producción de antioxidantes.

Aunque el promedio de la expectativa de vida ha aumentado dramáticamente durante el pasado siglo, debido a la enfermedad degenerativa crónica, nuestra calidad de vida ha recibido un fuerte golpe. Nosotros estamos esencialmente “viviendo muy poco y muriendo muy largo”. La mayoría de nosotros puede anticipar sufrimiento y morir con enfermedad del corazón, cáncer, derrame cerebral, diabetes, demencia de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, artritis degeneración macular y la lista continúa, a menos que nosotros literalmente ataquemos la causa subyacente de todas estas enfermedades el estrés oxidativo

¿Cuánto tiempo espera vivir usted?

Ahora imagínese lo que serán sus últimos veinte años. Yo le puedo asegurar que mis pacientes hoy en día no están preocupados por la cantidad de años en su vida como lo están de la calidad de vida en esos años. ¿Quién quiere vivir hasta una edad muy madura si el o ella no pueden reconocer a los miembros más cercanos de su familia a causa de la demencia de Alzheimer? ¿Quién espera con ansias a una década o dos de padecer dolor agudo de la articulación o dolor de espalda debido a la artritis degenerativa?

Uno de mis amigos más cercanos me dijo recientemente que el simplemente quiere vivir hasta que muera. ¿Es éste su deseo? Con certeza que es el mío. Es por eso que recomiendo la medicina preventiva en lugar de la medicina post problema dar poder a las personas para evitar contraer enfermedades mayores en primer lugar durante los pasados sietes años, yo he cambiado mi enfoque. Ahora fomento y apoyo a mis pacientes para que adopten en enfoque tripartito a la salud: comer bien, practicar un programa de ejercicios consecuente y consumir diariamente suplementos nutritivos de alta calidad. Ahora empleo medicamentos como último recurso, no como mi primera opción.

¿Le da miedo envejecer? ¿Ha aceptado la enfermedad crónica o el dolor como parte de su futuro? ¿Está dispuesto a realizar los cambios de vida necesarios para asegurar su salud? Yo creo que una vida física plena y abundante no necesita comenzar a perderse a los cuarenta años de edad. Cada año de su vida puede ser el mejor. Pero, usted debe comprender primero la guerra que se esta peleando dentro de cada uno de nuestros cuerpos.

El oxigeno es fundamental para la vida misma. ¿Pero, sabía usted que también es inherentemente peligroso para nuestra existencia? Yo lo llamo a esto el “lado oscuro” del oxigeno. Y como resultado, nosotros estamos fundamentalmente oxidándonos por dentro y por fuera.

El mismo proceso que causa una manzana cortada a volverse marrón o el hierro a oxidarse es la causa de todas las enfermedades degenerativas crónicas que nosotros tememos e inclusive el proceso mismo de envejecimiento.

Tome en cuenta el envejecimiento de nuestra piel. El estrés oxidativo es la causa de las arrugas, la piel caída y las manchas de la vejez. La próxima vez que usted este en una gran reunión con personas de diferentes edades, observe atentamente el cambio que usted percibe en la piel de las personas. El envejecimiento es un proceso que damos por echo, pero cuando usted observa atentamente y compara el rostro de un bebe con el de un abuelo, el efecto que nuestro órgano más grande este expuesto a los contaminantes del aire, el sol y el humo del cigarrillo es desconcertante.

Este envejecimiento de la piel es una manifestación externa del “estrés oxidativo que ocurre en cada célula de nuestro cuerpo En los últimos 7 años, he revisado más de 2.000 estudios médico y científicos con relación a los suplementos nutritivos y como afectan nuestra salud. Estos estudios que aparecen en las revistas como el New Egland Journal of Medicine, Journal of the American Medical Association, British lancet,y Annuals of Internal Medicine, reportan que , más allá de cualquier duda la “verdadera” causa de más de 70 enfermedades degenerativas crónicas es el “estrés oxidativo”. Estas son las enfermedades más conocidas (“Quien es Quien “) que todos tenemos y queremos evitar; enfermedades como los ataques cardiacos, derrames cerebrales, diabetes, cáncer, artritis, demencia de Alzheimer, degeneración macular, lupus, esclerosis múltiple, fribromialgia y fatiga crónica.

Así que usted puede estarse preguntando:
“¿Qué es el estrés oxidativo?”

En cada célula del cuerpo, hay un horno llamado mitocondria. A medida que el oxigeno es utilizado dentro del horno de la célula para creas emergía y vida misma, ocasionalmente, se crean una molécula cargada de oxigeno llamada “radical libre “. Este radical libre tiene por lo menos un electrón sin par en su orbita externa que le da esencialmente su carga eléctrica. Si este radical libre no es neutralizado en seguida por un antioxidante puede continuar creando más radicales libres volátiles, dañar la pared celular, la pared del vaso, proteínas, grasas e inclusive el núcleo del ADN de nuestras células. ¡Químicamente, esta reacción ha demostrado se tan volátil que realmente causa destellos de luz dentro de nuestros cuerpos!



Imaginase a usted mismo frente de una fogata crujiente y yo le daré la mejor ilustración que tengo para explicar el proceso de oxidación. El fuego se quema de manera segura y bella, la mayor parte del tiempo, pero en ocasiones salta una ceniza encendida que cae sobre su alfombra y quema un agujero en ella. Una ceniza encendida por si sola no presenta una gran amenaza, pero si estas partículas continúan saltando y encendiéndose mes tras mes, año tras año, usted tendrá una alfombra desastrosa frente a su chimenea.

La chimenea representa el horno de la célula (la Mitocondria) la ceniza es el radical libre cargado y la alfombra es nuestro cuerpo. Cualquier parte de su cuerpo que reciba el mayor daño del radical libre será el primero en gastarse y causara potencialmente una de estas enfermedades degenerativas.

Si se trata de sus arterias, usted podría desarrollar un ataque cardiaco o un derrame cerebral. Si se trata de su cerebro, usted podrá desarrollar demencia de Alzheimer o enfermedad de Parkinson. Si se trata de sus articulaciones, usted desarrollara artritis. Por medio de la investigación bioquímica, estamos aprendiendo que no estamos tan indefensos contra este ataque de los radicales libres a nuestro cuerpo. Los antioxidantes son las puertas de vidrio o una malla de alambre fino que colocamos frente a nuestra chimenea. Estas chispas aun continúan saltando, pero nuestra alfombra estará protegida. A medida que usted comience a imaginarse la guerra que se esta llevando acabo en cada célula de su cuerpo, usted puede imaginarse dos fuerzas opuestas: el enemigo, los radicales libres, y sus aliados, los antioxidantes y los nutrientes que los ayudan.

Llevar una vida saludable se convierte en una cuestión de equilibrio.
Usted debe tener suficientes antioxidantes disponibles para neutralizar el numero de radicales libres que su cuerpo produce. Si no los tiene, se presentara el “estrés oxidativo”. Cuando a este estrés oxidativo se le permite persistir por un periodo prolongado de tiempo, usted más que seguro desarrollara una enfermedad degenerativa crónica.

Cada uno de nosotros debemos preguntarnos, “¿Estoy recibiendo suficientes antioxidantes a través de mi dieta para protegerme de esta embestida por parte de los radicales libres o necesito estar tomando suplementos nutritivos?” Ésta es la pregunta que me he hecho a mi mismo mientras pasaba horas incontables investigando la literatura médica. Bueno, me enseñaron en la escuela de medicina que uno no necesita suplementos, que todo lo que uno necesita puede obtenerse de una dieta buena y saludable.

Y esto es lo que les dije a mis pacientes durante años. Yo estaba equivocado. Como el equilibrio es la clave, nosotros necesitamos mirar atentamente a los jugadores individuales que están en la guerra interior.

La cantidad de radicales libre que usted produce diariamente nunca es la misma. Todos los contaminantes en nuestro aire, comida y agua dramáticamente incrementan el número de radicales libre que producimos. El estrés enorme, el ejercicio excesivo, el humo del cigarrillo, la luz solar, la radiación y cada medicamento que nos prescriben, incrementa en gran medida el número de radicales libre producidos por nuestro cuerpo.

De hecho, nunca antes hubo una generación en este planeta sujeta a más estrés oxidativo que la presente generación. Nosotros estamos literalmente bajo ataque proveniente de muestro medio ambiente contaminado, estilos de vida estresantes y una sociedad sobre medicada.

Este continuo ataque nos esta privado de nuestro regalo más preciado nuestra salud. Pero Dios no nos dejo indefensos contra esta embestida de radicales libres. De hecho, tenemos en verdad nuestro propio ejército de antioxidantes, que son capaces de neutralizar los radicales libres y que los vuelven inofensivos.

En las generaciones pasadas, estos sistemas de defensa eran suficientes. Desafortunadamente, este ya no es el caso. Los sistemas de defensa se nuestro cuerpo necesitan aliados adicionales.

La mayoría de los antioxidantes proviene de los vegetales y de las frutas. Esto crea una brecha en nuestra protección porque nuestras comida tienen contenidos de antioxidantes y minerales de apoyo significativamente reducidos como resultado del agotamiento de minerales en nuestros suelos, de la cosecha de productos sin madurar, almacenamiento refrigerado, comidas altamente procesadas, nuestras alecciones y preparación de la comida deficientes.

En un tiempo es el que estamos bajo el ataque más masivo proveniente del medio ambiente que nos rodea, nuestros sistemas de defensa naturales están siendo abrumados y agotados. Nosotros debemos hacer todo lo que podamos hacer para reconstruir nuestros sistemas antioxidantes con una dieta saludable, pero uno también necesita aprender como la suplementación completa y balanceada con suplementos de alta calidad (nutrición celular) es nuestra mejor esperanza para ganar esta guerra interna y proteger nuestra salud.

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